Los icebergs son grandes masas de hielo que se han desprendido de un cuerpo helado mucho mayor, muchas veces por el aumento de la temperatura durante el verano. Se trata de un fenómeno común que ha ocurrido de forma moderada durante la historia de nuestro planeta, sin embargo, en la última década su presencia en el mar se ha incrementado notablemente, posiblemente a causa del calentamiento global.
La nota la da ahora el surgimiento de un iceberg de 1,500 kilómetros cuadrados (aproximadamente el tamaño de la Ciudad de México) que se desprendió de Brunt, una plataforma de hielo en la Antártida. El desprendimiento es noticia por su imagen impactante, sin embargo era un evento esperado desde hace diez años, cuando la organización British AntarcticSurvey (BAS) detectó un creciente agrietamiento en la plataforma y la convirtió desde entonces en la más observada y estudiada del mundo.
A pesar de la magnitud de este gran trozo de hielo, los investigadores de la BAS señalan que, al menos en este caso, no se trató de un fenómeno ocasionado por el calentamiento global, sino de un suceso normal en la vida de esta zona antártica. Lamentablemente, no podríamos decir lo mismo de otros icebergs, cuyo ritmo de desprendimiento se ha acelerado como nunca en la historia.