Recientemente, la Universidad de Cambridge ha dado un salto importante en la investigación de células madre. Todo gracias al desarrollo de un embrión sintético de ratón que tiene tejidos cardiacos con la capacidad de latir y un primitivo sistema nervioso.
El equipo liderado por la Profesora Magdalena Zernicka-Goetz realizó un procedimiento en el cual imitaron los mecanismos naturales mediante los que interactúan tres tipos diferentes de células madre en el desarrollo temprano de los mamíferos.
El embrión sintético contenía tejido cardíaco que emitía un latido y el inicio de un intestino. También mostró el inicio de estructuras que en un embrión real podrían construir partes del esqueleto, músculos y otros tejidos. Estos avances están lejos de producir un órgano completo y funcional, por no mencionar un ejemplar de ratón.